Desde
los siete años o sea hace veintitantos descubrí que me gustaba escribir, y
escribí mi primer cuento “El tío maletas” mi madre debe acordarse bien de este
cuento. Sin embargo el escribir era algo que hacia muy esporádicamente. Hoy
quiero compartirles un cuento que le escribí a mi hermano Antonio hace nueve
años y que rescaté del baúl de los recuerdos y lo hago porque así como ambos
hermanos fueron y han sido muy importantes en mi vida, creo que el haber tenido
una hermana, fue igualmente importante para ellos, el tener una mujer extra en
sus vidas (por que ya tenían a mi madre) tal vez en algún momento representó un
apoyo, un consuelo, un camino y hoy les aplaudo a las mujer ´es ´maravilla que
son hermanas de alguien, porque con su sola presencia ayudan a que la vida de
otro ser humano sea más interesante, mas divertida, más llevadera.
“Cara de globo”
Ayer Toño hizo un comentario
que me llevó a reflexionar y a escribir este cuento, por eso se lo dedicó a él.
En equis hospital de la Ciudad de México, el 13 de diciembre de 1974
nació cara de globo y miren que casualidad, mi hermano Toño también nació ahí;
de hecho en el cuarto de cunas solo habían dos recién nacidos, uno era un
hermoso bebé de ojos robicundos y profunda mirada y el otro simplemente tenía
cara de globo.
El primer bebé era
tan hermoso y gracioso que las enfermeras peleaban por atenderlo, el segundo
bebé... bueno... ¿Cómo explicarlo?... simplemente tenía cara de globo.
La jefa de
enfermeras al darse cuenta de la preferencia que tenían sus subordinadas con el
primer bebé, las reunió en el cuarto de cunas y habló con ellas firmemente.
-No es ético y va en contra de la
filosofía del hospital lo que están haciendo, así que no quiero volver a ver
que una de ustedes le preste más atención a Toñito que a... reflexionó y al darse cuenta que había
olvidado el nombre del segundo bebé se sonrojo y continuó – A...
-Cara de globo- exclamó una de ellas, haciendo que el resto de las enfermeras estallará
en carcajadas y miren que casualidad la jefa también comenzó a reír pero paró
bruscamente y continuó
-Entiendan una cosa, Toñito es un
bebé adorable, con gran personalidad, que se ha ganado a medio hospital con tan
solo esbozar una sonrisita- (Y miren que casualidad, en ese momento Toñito
estaba sonriendo y ya varias enfermeras habían dejado de prestar atención al
sermón para deleitarse con tan hermoso gesto) – En cambio... en cambio...
-Cara de globo- exclamó otra
enfermera
-Bueno, cara de globo es tan...
tan... bueno tan cara de globo que hay que brindarle más atención, hablarle
bonito, motivarlo para que se sienta querido y salga adelante en la vida a
pesar de su apariencia-
No se habló más del asunto y miren
que casualidad las enfermeras cambiaron radicalmente de actitud tanto que cada
vez que cara de globo hacía la mínima gracia parecía que había fiesta en el
cunero de tanta algarabía y en cambio a Toñito ya no le hacían mucho caso.
El tiempo pasó y el destino se encargó
de reunir nuevamente a Toño y a cara de globo en el equipo de fútbol de la
colonia y miren que casualidad ambos decidieron vender naranjas en los
descansos a sus compañeritos, claro, cada uno por su lado. En el momento que el
entrenador se enteró del negocio, reunió a los niños del equipo y habló con
ellos.
-Chicos les pido su cooperación y
apoyo para comprarle naranjas a... a...
-Cara de globo- exclamó uno de los niños haciendo que el resto de sus compañeritos
rieran a carcajadas y miren que casualidad el entrenador también rió y entre
risa y risa continuó
-Quiero que apoyen a cara de
globo comprándole naranjas-
-Pero Toñin también vende-
exclamó otro de los niños
-Lo sé pero él podría vender hasta
piedras, analícenlo nació con estrella y no es algo que diga yo, simplemente
hay cosas obvias. En cambio a... a...
-Cara de globo volvió a
exclamar un compañerito
-Si a cara de globo hay que
decirle que va a llegar muy lejos y remarcar que es un gran vendedor
No se habló más del asunto y miren
que casualidad todo el equipo comenzó a comprarle naranjas a cara de globo y a
decirle que era un gran vendedor, igual pasaba en los partidos, cada vez que
cara de globo fallaba un gol o hacía un mal pase, la tribuna gritaba
-No importa cara de globo, eres
el mejor.
El tiempo pasó y la vida se encargó
de reunir en varios momentos a Toño y a cara de globo. Tanto que la familia
entera ubicamos a Fernando ¡ah! olvidé decirlo, así es como se llamaba cara de
globo. Aunque en realidad ellos nunca fueron amigos es más dudo mucho que algún
día hayan cruzado palabra. Ambos crecieron y sus vidas tomaron rumbos
distintos. Hoy Toño es licenciado en sistemas y miren que casualidad, no le
gusta lo que hace. Ayer entró al estudio de la casa y platicamos.
-Ya se cuál es mi problema
exclamó
-Ah sí, a ver cuéntame le
respondí
-Mi problema es que no soy
suficientemente bueno para algo. Sé un poco de todo pero no lo suficiente. Por
ejemplo, tú haces comerciales y sabes que lo haces bien.
-Su comentario me hizo pensar y
sacar conclusiones y miren que casualidad esa noche me habían dicho que había
sido elegida para filmar un comercial de manos, cuando gran parte de mi vida
había pensado que mis manos eran muy feas.
-Fíjate Toño, todos en el casting
me dijeron que tenía manos bonitas, de las cien modelos que fueron al casting
me quedé yo, aun cuando Mireya, la modelo que estaba sentada a mi lado, tenía
unas manos hermosas. Ahora comienzo a ver que tengo manos bonitas y no te vayas
tan lejos, ve a cara de globo, está en todos los comerciales de la tele y de
modelo porque nunca he visto uno donde hable y todo porque todos le han dicho
toda su vida que es bueno y los ha sabido escuchar, creo que ahí está el
secreto, uno cree y sabe que es bueno a través del reconocimiento de los demás.
Y miren que casualidad, ayer me
encontré a cara de globo en un casting y mientras hacía fila para apuntarme le
llamé varias veces y no fue casualidad que no me contestara porque cara de
globo era sordo, fue entonces cuando me di cuenta que a la única persona a la
que cara de globo escuchaba era así misma y es cuando comprendí que quien tiene
que creer en ti, eres tú mismo y el que no es suficientemente bueno para sí
mismo nunca lo será para nada ni para nadie.
-Uff por un momento pensé que había
que nacer con cara de globo para lograr lo que quieres en la vida.