sábado, 25 de octubre de 2014

Nadie pierde lo que no tiene

Llegué a la farmacia y le pedí a la señorita justo lo que necesitaba, ella me observó extrañada y me pidió que la esperara unos segundos, se dirigió a otra de sus compañeras y pude ver como a lo lejos ambas dialogaban en voz baja claramente consternadas –Dios mío- pensé –¿Mi padecimiento será incurable?- Al poco tiempo la otra señorita se acercó a mi todavía con cara de asombro y me pidió que escribiera en un papel lo que necesitaba, yo tomé una hoja de mi libreta y así lo hice. 

Ella lo leyó y me volteó a ver, después de un par de segundos me dijo -permítame tantito – y se alejó unos metros, tomó el teléfono y comenzó a discutir, colgó la bocina y regresó conmigo -¿Trae receta médica?- me preguntó. –No, no traigo- le contesté extrañada -¿Me permite un momento?- preguntó de nueva cuenta –Si- le contesté ya un tanto molesta. 

La señorita se dirigió a la computadora y comenzó a escribir… al poco rato regresó y me preguntó -¿Cuántos años tiene?-¿De verdad eso importa?- le pregunté – Claro que importa- aclaró. -Treinta y cinco señorita--¿Y está casada?-me preguntó- ¡Que mas le da! ¿Me puede ayudar o no?-le contesté ya muy molesta y alzando la voz -Sí pero permítame dos minutos- y diciendo esto desapareció y regresó a los cinco minutos-Buenas tardes ¿Le puedo ayudar en algo? –-¡Es broma! se dirige a mí como si acabara de llegar, como si no me hubiera visto ¿Está usted bien?- le pregunté –si estoy perfecta- me contestó- Sabe que señorita ya perdí la paciencia me voy- -¡No no espere!- me dijo- le tengo dos noticias una buena y una mala, la mala es que definitivamente en ninguna farmacia venden lo que usted llegó pidiendo, un remedio para tener paciencia, y la buena es que usted misma me acaba de decir que perdió la paciencia y nadie pierde lo que no tiene, vaya a su casa respire profundo recuerde que la paciencia es una virtud que puede ser cultivada y nutrida con el tiempo, así que no se justifique diciendo que es un ser impaciente de nacimiento y ejercite ese valor hasta convertirlo en una virtud en su vida-

Salí de la farmacia y me fui a mi casa

Y así concluye este cuento. Yo verdaderamente me considero un ser impaciente y lo comparto con ustedes, me cuesta trabajo  no ser impaciente en un mundo donde  tenemos todo a la orden de un click, donde todo fluye a mil por hora, donde las mujeres somos amas de casa, madres, esposas, trabajadoras, etc… Hoy dedico esta columna a las mujeres maravilla que se detienen a contar hasta diez, que respiran, que meditan y que logran hacer del valor de la paciencia una virtud en sus vidas. A las madres que responden mil y un veces a las preguntas de sus hijos y a los hijos que responden mil y un veces a las preguntas de sus padres.  A las que hemos llorado de arrepentimiento por haber perdido la paciencia con nuestros seres queridos y a las que en muchas ocasiones nos hemos demostrado que sí podemos ser pacientes. Al final del día somos seres humanos, aplaudámonos cuando hagamos bien las cosas y no seamos tan duros cuando pase lo contrario. 

sábado, 18 de octubre de 2014

La verdad que ninguna mujer debe olvidar


Probablemente lo primero que evoca nuestra mente al mencionar el nombre de mi columna  “Mujer es maravilla” es a Lynda Carter en su famoso papel de WonderWoman o mujer maravilla. Imagínense que tan maravilloso papel hizo esta mujer interpretando este personaje y que tan fuerte fue el impacto que treinta años después de terminar su papel, los productores siguen tratando de encontrar a la candidata ideal para darle vida nuevamente a “La mujer maravilla”.  Y así como ellos están buscando a su candidata ideal, nuestra candidata ideal para ser la mujer maravilla somos o deberíamos ser nosotras mismas.  Y ¿Por qué les digo esto? Por que aunque no tengo el placer de conocerlas sé que todas y cada una de las mujeres que habitamos esta tierra ganamos nuestro primer IRONMAN antes de nacer. Sencillamente para que ustedes y yo estemos hoy aquí… tuvimos que haber ganado una carrera a mas de doscientos millones de espermatozoides, eso supera la población actual total de nuestro país.

Nuestra carrera duró entre media hora y cinco días.  Así que fue una carrera de velocidad y resistencia. Solo había un trofeo, no había ni segundo ni tercer lugar (salvo algunas excepciones) Competíamos con hombres y mujeres. Además de todo era una carrera de obstáculos. El primer obstáculo que vencimos fue el PH de nuestra mamá, el cual mermó a varios de nuestros compañeros, y como si esta carrera no fuera cansada llegó un ejercito de glóbulos blancos y devoró a otros tantos. Los que seguían vivos junto con nosotras tuvieron que atravesar una pared espesa, extremadamente espesa, como si ahorita nos pidieran que atravesáramos diez kilómetros de gelatina, y así fuimos llegando a la trompa de Falopio ¿Cuántos espermas de los más de doscientos millones que iniciamos en el disparo de salida creen que ya quedaban? Pues ya solo éramos nosotras y unos miles más. Muchas ya habían quedado en el camino, confundidos, exhaustos, muchos se habían dado por vencidos, en fin la carrera continúa y de pronto el trofeo, el óvulo ya está a la vista, aquí  ya no quedábamos ni cien y ante nosotros estaba la otra parte de nuestro ser atrayéndonos con calorcito, con ese sex appeal que nos caracteriza a las mujeres y fuimos selectivas con los que llegaron primero y solo dejamos entrar a uno. La gran verdad es que nuestro primer IronMan lo hicimos antes de nacer… Creo que nos merecemos un aplauso…

Nacemos y a la primer persona que conocemos es una mujer… una mujer que sea como sea o haya sido como haya sido… ES MARAVILLOSA por el simple hecho de habernos dado la vida- Si alguna me dirá es qué no conoces a mi madre- Como sea nos dio la vida y eso es un milagro.  Además si tomamos en cuenta que las mujeres nacemos con los óvulos que vamos a tener en toda nuestra vida, una parte de nosotros ya vivía desde que nuestra madre estaba en el vientre de su madre.

¿En qué momento mujer olvidaste que tu nacimiento fue un triunfo? ¿En que momento olvidaste que eres un ser maravilloso?  Es que estoy gordita, tengo la nariz fea, me salió un grano, tengo celulitis, soy una neurótica…. ¿Qué otras frases tan “motivantes” como éstas nos decimos a diario? Lo primero que deberíamos hacer al levantarnos es dar GRACIAS, gracias a la vida, a tu DIOS, a ti misma… Gracias por que estoy viva…y ¿Saben que es lo segundo, lo tercero, lo cuarto que debemos hacer? Seguir dando gracias…sí todo lo que nos rodea lo vemos como un milagro, como una oportunidad, vamos a dejar de ver nuestra celulitis y vamos  a empezar a vernos con cariño, a ver nuestras fortalezas y cualidades, a vernos maravillosas y a hacer algo para estar maravillosas. Hoy quise revelarte esta gran verdad que tal vez ya sabías pero probablemente habías olvidado. Cada vez que el camino se ponga difícil recuerda que antes de nacer ganaste tu primer Ironman y di SI PUEDO porque soy mi mejor candidata para el papel de MUJER MARAVILLA en lo que me resta de vida.



sábado, 11 de octubre de 2014

El juicio de María

De un momento a otro Daniel se tiró al piso completamente emberrinchado después de que su madre no accediera a comprarle un cochecito en el supermercado, María lo tomó del brazo y lo levantó casi de inmediato, dándole una nalgada mientras exclamaba –ya no te aguanto – de pronto las luces se apagaron y se prendió un reflector que apuntaba directamente al rostro de la madre enojada,  una voz tipo big brother le dijo – María pasa al banquillo de los acusados- las luces se volvieron a prender y aquel lugar lucía más como un juzgado parecido a aquellos que salen en las películas y series gringas.

La abogada acusadora comenzó a hablar –Se le acusa a la señora por haberle dado una nalgada a su hijo, mi cliente, el día de hoy a las nueve  horas con veinticuatro minutos en un supermercado de la colonia y de haberlo ofendido  diciéndole que ya no lo aguantaba-

-¿Esto es verdad?- Preguntó la juez dirigiéndose a María quien todavía no entendía a ciencia cierta que estaba pasando –Sí así fue señora juez- respondió María.

 – Señoría- interrumpió el abogado defensor -Mi clienta actuó de manera impulsiva porque su hijo no paraba de hacerle berrinche ya que quería que le comprara un cochecito-

-Objeción su señoría-interrumpió la abogada acusadora –No era un simple cochecito, era Rayo Mqueen modelo 2014 edición de colección con lucecita integrada, una pieza única y difícil de conseguir hoy en día y mi cliente la necesitaba--¿Necesitaba?-preguntó extrañada María –No necesitaba ese juguete ¿Sabe cuantos cochecitos tiene en su cuarto?–-Sí señora- contestó la abogada acusadora- Uno menos de los que pudo haber tenido de haberle comprado esa pieza única-

-Señoría –interrumpió el abogado defensor – mi clienta estaba muy cansada, no durmió una noche anterior al delito por bajarle la fiebre a su hijo, se paró a las seis de la mañana para preparar el desayuno de Rodrigo su otro hijo y sacar su uniforme,  lo alistó, vistió a Daniel lo subió al coche para dejar a su otro hijo a la primaria y de ahí se dirigió al súper donde pasaron los hechos-

 –Así es- agregó María- además soy traductora y dos noches antes tampoco dormí por corregir un trabajo, créame su señoría actúe mal y lo sé,  estaba desesperada de que no me obedeciera-

-¿Desesperada?- interrumpió la abogada acusadora – entonces afirma usted que nunca leyó el libro “Hijos desobedientes padres desesperados” de Rocío Ramos – -Sí si lo leí-contestó María -y me ha servido para convivir con mi hijo en días difíciles

-Ayer era un día difícil y parece que no recordó nada- afirmó la abogada acusadora ¿Ha visto usted a la nanny 911? Preguntó –Si claro que la he visto abogada y he seguido varios de sus consejos- afirmó María – Ah sí- contestó al abogada -pues parece que ayer no fue así, dígame una cosa ¿Ha visto Buenos hijos excelentes padres con Martha Llano?Si de hecho mandé mi video y me dio varios consejos- respondió María –Consejos que por lo visto no aplicó ayer- agregó la abogada acusadora.

-Que parte no entiende de que estaba cansada, soy un ser humano pegarle a mi hijo me dolió más a mi y me dolió en lo mas profundo de mi alma,  no fue algo premeditado ni actué de mala fe-

De pronto la juez interrumpió – es hora de dictar la sentencia – María interrumpió -Antes su señoría permítame hacerle una pregunta a la abogada acusadora ¿Es usted madre? – -No- respondió la abogada – Lo supuse-diciendo esto volteó a ver a la juez y se dio cuenta que su rostro era idéntico al suyoY a ti – dijo dirigiéndose a la juez – estás despedida, me tienes hasta la madre y como estás despedida no puedes dictarme ninguna sentencia- y diciendo esto tomó a su hijo lo metió al carrito del súper y le dijo –Hijo no debí haberte pegado, mami esta cansada porque como sabes ayer no durmió y tiene muchas presiones, vamos  a casa y diciendo eso se dirigió a la caja.

Hoy mi mujer maravilla son todas aquellas mujeres que han decidido dejar de juzgarse a si mismas despidiendo a ese juez que vive en su conciencia, aquella mujer que se prepara pero que sabe que la teoría no es nada comparada con la práctica y que cada hijo es único e irrepetible. Hoy mi mujer maravilla son todas aquellas que reconocen que su condición de seres humanos las hará cometer errores, pero que aprenden de ellos y que están en una constante lucha por ser mejores mujeres, madres y seres humanos día a día. Hoy mi mujer maravilla es aquella que deja de juzgar a las demás  es compasiva y empática. Hoy mi mujer maravilla eres tú que haces el favor de leer esta columna cada semana, para ti infinitas gracias.

sábado, 4 de octubre de 2014

Solo basta un par de alas

Tan pronto como la puerta del elevador se abrió, entró con sin igual prisa, le urgía volver a ver esa mirada verde profunda que no lo había dejado dormir la noche anterior, su primogénita había llegado al mundo. Nino apretó el botón del piso al que se dirigía y escuchó como la señora que estaba a su costado le llamaba a una pequeña niña por el nombre de Ayari. 

Como iluminación divina Nino decidió que ese sería el nombre de la recién llegada. Al llegar a la habitación todos los familiares observaban a la bebita en su cuna. Todos habían notado su maravilloso color de ojos, su pequeña naricita que parecía pellizco de ángel y esa luz indescriptible que iluminaba toda la habitación, pero solo Tere, su madre y Nino sabían que a sus espaldas llevaba un par de alas. -Se llamará Ayari- dijo Nino sin dar mayor explicación y la pequeña de tan solo un día de nacida sonrió y esa sonrisa marcó el destino de su vida. 

De pronto entró un doctor al cuarto – Lo siento mucho- dijo dirigiéndose al par de nuevos papás – no se pueden llevar hoy a la niña, nació con alas y hay que cortarlas inmediatamente- Los padres de Ayari  mirándose con complicidad le pidieron un momento a solas con su hija antes de que la llevarán al quirófano, en cuanto el doctor cerró la puerta, ellos escaparon por la ventana con la niña en brazos. 

La niñez de Ayari a veces fue sencilla y otras no tanto. Disfrutaba los buenos momentos y salía triunfadora de los que no lo eran tanto. Ayari creció, estudió, vivió y se enamoró. Cada vez que encontraba una piedra en el camino dejaba de caminar y comenzaba a volar. Las adversidades de la vida la hicieron fuerte, los momentos afortunados, feliz. 

Llegó el día en que entró a un hospital y salió con el título de madre y en un año completó su doble titulación. Siena y Mía también son criaturas aladas y hoy vuelan libres en el cielo azul turquesa de la playas de Cancún Quintana Roo junto a su madre que  las acompaña en cada uno de sus vuelos ayudándolas a planear cuando la fuerza se agota, enseñándoles a aprovechar el ímpetu que te dan los fuertes vientos, acariciando sus heridas cuando tienen un mal aterrizaje. 

Ayari bendice el día en que sus padres escaparon por aquella ventana de hospital y vive al máximo su vida a lado del hombre que robó su corazón. Ayari mi amiga, mi hermana mi compañera de aventuras es hoy mi “mujer maravilla”

Solo basta un par de alas y todos nacemos alados, algunos tienen el infortunio de perderlas por decisión propia o de alguien más, lo más sorprendente es que a diferencia de otras partes del cuerpo éstas retoñan con tan solo desearlo en lo más profundo de nuestro corazón. Vive y enséñales a tus hijos a volar, deja que se caigan, permite que se levanten y con estás palabras cierro esta colaboración y te invito a que me permitas acompañarte de lunes a viernes en “Buenos hijos, excelentes padres” por www.vivecanal.tv  a las 10 am