sábado, 11 de abril de 2015

Una chica sensacional

Hoy les quiero hablar de una flor que tuve el gusto de conocer hace algunos años “Margarita” única en su género, una chica sensacional, la cual ayer que la vi por última ocasión pero  no por última vez me comentó que está planeando irse con una amiga a un pueblito mágico a Puebla, amante de los viajes y de pasarla bien, regresará de puebla para irse a Acapulco y por que no echarse un traguito y disfrutar la buena compañía de sus amigas, después irá a Puerto Vallarta a visitar a un grupo de amigos que por cierto conoció en un viaje a China ¿Cuándo le pregunté si tomaba? Me dijo que amaba el tequila pero que decidió dejarlo.



Leyó la trilogía de las 50 sombras de grey y le parecieron entretenidas pero nada espectaculares. Sale todos los días a caminar y disfruta libre  de la vida que Dios le dio. Misma vida que la hizo huérfana a los 5 años de padre situación que la forzó a entrar a un internado el cual describe como elegante y afrancesado y entre madres y otros desmadres creció feliz y con muchas comodidades mientras que su madre a la que considera “Su persona favorita en el mundo” era una viuda que iba  de trabajo en trabajo luchando por sacar a sus nueve hijos adelante. 


Margarita que en aquel entonces era Guillermina pero eso se los contaré más adelante, era muy inocente pero curiosa como cualquier niña pequeña, resultado de esta curiosidad la llevó a enterarse como venían los niños al mundo mientras hojeaba libros de medicina de un cuñado Ginecólogo y de la menstruación ni hablar, en el colegio las chicas no podían hablar con las que “ya se habían enfermado” para suerte de ella, una buena amiga Lourdes Davidson antes de dejar el colegio la previno acerca de ese hecho que se presentaría tarde o temprano en su vida como en la de cualquier otra mujer. De sus hermanos no platica mucho ya que no convivió mucho con ellos sin embrago nunca se sintió ni se ha sentido sola. Recuerda que  su hermana Graciela por bendición o maldición (sólo ella lo sabrá) tuvo 5 novios “Carlos” y como era de esperarse se casó con uno de ellos.


Guillermina a la que llamaban Mema, era tranquila y disfrutaba de la vida sencilla mientras que su hermana Marielena entre locura y coquetería disfrutaba bajarle los novios a las chicas en las fiestas, cuenta incluso que un muchacho le llevó serenata y terminó andando, pero no con el muchacho si no con el mariachi principal. Por fin llegó el día en que cumplió dieciocho y se convirtió en Margarita al cambiarse el nombre pero a esa misma edad ocurrió un acontecimiento que la marcó aun más, casarse con un guapo subteniente de la fuerza aérea militar que por cierto llegó a general, su hombre era tan puntual que los hijos no se hicieron esperar y así llegaron Santiago, el hijo que todas sus amigas envidian por su humanidad y bondad, Leticia y años más tarde Lourdes, ambas motores que la enseñaron a vivir. Pero la realización de su vida fue el día que llegó a este mundo su nieto Alex, Hoy Margarita es la mejor bisabuela que les pudo haber tocado a mis hijos, pasan los años y su corazón sigue creciendo pero ella se hace más joven con el paso del tiempo, teje momentos inolvidables en las vidas de las personas que tenemos la fortuna de conocerla, vive y goza la vida como lo hace una muchacha en plena juventud. Hoy mi mujer maravilla es Abi Magos de tan solo 86 años, a la que le aplaudo de pie por lo que es y por la maravillosa familia que formó, su ejemplo me hace reflexionar si realmente la edad es una cuestión de tiempo o un estado mental, si la edad te la dan los años o tu le pones la edad a ellos. Vive el presente es lo único que tienes, el pasado ya se fue, el futuro no existe.