De
un momento a otro Daniel se tiró al piso completamente emberrinchado después de
que su madre no accediera a comprarle un cochecito en el supermercado, María lo
tomó del brazo y lo levantó casi de inmediato, dándole una nalgada mientras
exclamaba –ya no te aguanto – de
pronto las luces se apagaron y se prendió un reflector que apuntaba
directamente al rostro de la madre enojada,
una voz tipo big brother le dijo – María
pasa al banquillo de los acusados- las luces se volvieron a prender y aquel
lugar lucía más como un juzgado parecido a aquellos que salen en las películas
y series gringas.
La
abogada acusadora comenzó a hablar –Se le
acusa a la señora por haberle dado una nalgada a su hijo, mi cliente, el día de
hoy a las nueve horas con veinticuatro
minutos en un supermercado de la colonia y de haberlo ofendido diciéndole que ya no lo aguantaba-
-¿Esto es verdad?- Preguntó la juez
dirigiéndose a María quien todavía no entendía a ciencia cierta que estaba
pasando –Sí así fue señora juez-
respondió María.
– Señoría-
interrumpió el abogado defensor -Mi
clienta actuó de manera impulsiva porque su hijo no paraba de hacerle berrinche
ya que quería que le comprara un cochecito-
-Objeción su señoría-interrumpió la
abogada acusadora –No era un simple
cochecito, era Rayo Mqueen modelo 2014 edición de colección con lucecita
integrada, una pieza única y difícil de conseguir hoy en día y mi cliente la
necesitaba--¿Necesitaba?-preguntó extrañada María –No necesitaba ese juguete ¿Sabe cuantos cochecitos tiene en su cuarto?–-Sí señora- contestó la abogada acusadora-
Uno menos de los que pudo haber tenido de
haberle comprado esa pieza única-
-Señoría –interrumpió el abogado defensor
– mi clienta estaba muy cansada, no
durmió una noche anterior al delito por bajarle la fiebre a su hijo, se paró a
las seis de la mañana para preparar el desayuno de Rodrigo su otro hijo y sacar
su uniforme, lo alistó, vistió a Daniel
lo subió al coche para dejar a su otro hijo a la primaria y de ahí se dirigió
al súper donde pasaron los hechos-
–Así es-
agregó María- además soy traductora y dos
noches antes tampoco dormí por corregir un trabajo, créame su señoría actúe mal
y lo sé, estaba desesperada de que no me
obedeciera-
-¿Desesperada?- interrumpió la abogada
acusadora – entonces afirma usted que
nunca leyó el libro “Hijos desobedientes padres desesperados” de Rocío Ramos
– -Sí si lo leí-contestó María -y me ha servido para convivir con mi hijo en
días difíciles–
-Ayer era un día difícil y parece que no
recordó nada- afirmó la abogada acusadora ¿Ha visto usted a la nanny 911? Preguntó –Si claro que la he visto abogada y he seguido varios de sus consejos-
afirmó María – Ah sí- contestó al
abogada -pues parece que ayer no fue así,
dígame una cosa ¿Ha visto Buenos hijos excelentes padres con Martha Llano?
–Si de hecho mandé mi video y me dio
varios consejos- respondió María –Consejos
que por lo visto no aplicó ayer- agregó la abogada acusadora.
-Que parte no entiende de que estaba cansada,
soy un ser humano pegarle a mi hijo me dolió más a mi y me dolió en lo mas
profundo de mi alma, no fue algo
premeditado ni actué de mala fe-
De pronto la juez interrumpió – es hora de dictar la sentencia – María
interrumpió -Antes su señoría permítame
hacerle una pregunta a la abogada acusadora ¿Es usted madre? – -No-
respondió la abogada – Lo supuse-diciendo
esto volteó a ver a la juez y se dio cuenta que su rostro era idéntico al suyo – Y a ti – dijo dirigiéndose a la juez – estás despedida, me tienes
hasta la madre y como estás despedida
no puedes dictarme ninguna sentencia- y diciendo esto tomó a su hijo lo
metió al carrito del súper y le dijo –Hijo no debí haberte pegado, mami esta
cansada porque como sabes ayer no durmió y tiene muchas presiones, vamos a casa y diciendo eso se dirigió a la caja.
Hoy
mi mujer maravilla son todas aquellas mujeres que han decidido dejar de
juzgarse a si mismas despidiendo a ese juez que vive en su conciencia, aquella
mujer que se prepara pero que sabe que la teoría no es nada comparada con la
práctica y que cada hijo es único e irrepetible. Hoy mi mujer maravilla son
todas aquellas que reconocen que su condición de seres humanos las hará cometer
errores, pero que aprenden de ellos y que están en una constante lucha por ser
mejores mujeres, madres y seres humanos día a día. Hoy mi mujer maravilla es
aquella que deja de juzgar a las demás es compasiva y empática. Hoy mi mujer
maravilla eres tú que haces el favor de leer esta columna cada semana, para ti
infinitas gracias.
me encantó la columna y que razon tienes en que debemos dejar de ser duras con nosotras y con las demás, como mujeres y madres tenemos que ser mas solidarias y apoyarnos en este camino tan dificil pero tan maravilloso.
ResponderBorrarGracias Leslie! Totalmente de acuerdo... Es un camino difícil y maravilloso
ResponderBorrarMuy bueno. Una vez escuché decir que la mejor madre es sorda.
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